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Maite Oronoz ¿en serio que usted quiere un sueldo de $184 mil dólares?

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alt(San Juan, 9:00 a.m.) Quería decir esto antes porque subraya la situación económica en la que estamos en Puerto Rico y también lo poco que reflexionamos sobre esta crisis. La juez presidenta del Tribunal Supremo de Puerto Rico, Maite Oronoz Rodríguez, se le fue la mano en ofrecer por petición un proyecto que le daría unos aumentos de salario nada modestos a los miembros de la judicatura de Puerto Rico.

Aunque respeto el querer defender a la clase togada, su petición, de la cual se retractó tras una reunión con el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, ha debido de ser un tanto más prudente; propuso unas alzas demasiadas generosas para los miembros de la judicatura en Puerto Rico.

Los argumentos esbozados por ella junto al juez asociado del Tribunal Supremo, Erick Kolthoff en su “media tour” tanto esta semana como la pasada, estaban anclados en que hace mucho tiempo que los jueces no reciben un aumento de salario y que, por ende, podría haber una crisis en reclutar buenos jueces. Inclusive, Oronoz, llego a intimar que los jueces (no dijo cuántos) han abandonado la judicatura de Puerto Rico para emigrar a los Estados Unidos continental. Esto se debe, argumentaba la honorable jueza, no solo a los “bajos” salarios en la judicatura en Puerto Rico, que no comparan con casi ninguno de los estados de la unión americana, sino que por lo “poco” que ganan en Puerto Rico hábiles juristas rechazan cualquier nominación a puestos judiciales en nuestra isla.

Le digo a la honorable jueza, bienvenida a una isla en el medio del Caribe, donde diría que casi nadie gana lo que se gana un homólogo en el Norte. El proyecto no llegó a ningún lado en la Legislatura, gracias no solo al presidente del Senado sino por Johnny Méndez, el presidente de la cámara baja, quien el

martes no le dio espacio de reunión a Oronoz y su amplia comitiva cuando visitaron la Casa de las Leyes.

El mensaje fue contundente, no hay ambiente para la escala de salarios que proponía Oronoz en estos tiempos en que todavía un maestro comienza con un salario casi de subsistencia. La jueza aparentemente se dio cuenta de que estos tiempos no son apropiados para hablar de aumentos cuantiosos para los togados y retiró su petición.

Démosles un vistazo a la propuesta: subía de por $58,000 el salario anual de la juez presidenta del Tribunal Supremo de Puerto Rico a $184,000; los jueces asociados con el aumento propuesto se ganarían $173,000, un aumento de $53,000. Vamos con los jueces de primera instancia:. de un salario de $89,600 subiría la compensación a $120,000. Los jueces municipales tendrían un salario de $90,000, un aumento de más de $20,000. También la propuesta de proyecto de ley permitiría un ajuste a todos estos salarios cada dos años.

Confieso que desconozco a donde “huyen” estos jueces que emigran. Se que varios practicantes de la abogacía puertorriqueños trabajan en los Estados, pero se me ocurre preguntar cuántos abogados litigantes, especialmente los criminalistas, que emigran al Norte tendrían éxito al instante, sobre todo cuando nuestro acento puertorriqueño se considera extranjero en los Estados Unidos. ¿en los tiempos de Donald Trump, que ha descubierto un prejuicio casi innato en la población blanca norteamericana contra los latinos y niches, a qué jurado van a convencer? Quizás soy mezquino, pero creo que ese argumento de que se nos están yendo los jueces al Norte no convence.

Los salarios de los jueces son sobresalientes en comparación a la demás población. Pocas personas en Puerto Rico se ganan lo que se ganan los jueces.

¿Qué dependen de una pensión del Estado en vez del más solvente seguro social federal? Fantástico.

Todos los empleados públicos, incluyendo personas con doctorados, están sujetos a lo mismo. Y este es el problema: estar en la judicatura no privilegia a nadie en la Isla. Si fuese así, por favor el último puertorriqueño que se vaya de Puerto Rico que apague la luz y dejemos a esta tierra abandonada.