Con 266 años de historia, Mayagüez volvió a encontrarse con sus raíces para celebrar una fecha que forma parte de la identidad de todos sus ciudadanos. Este viernes, 18 de septiembre de 2026, la ciudad conmemoró su fundación con una jornada dedicada a su historia, su patrimonio, su cultura y, sobre todo, a la gente que durante generaciones ha mantenido vivo el espíritu de la llamada Sultana del Oeste.
La celebración ofreció al público la oportunidad de recorrer el histórico Ayuntamiento de Mayagüez y conocer más de cerca parte del patrimonio que guarda esta emblemática estructura. El encuentro también permitió compartir un ameno piscolabis con los asistentes, en un ambiente de confraternización y orgullo mayagüezano.
La programación continuó con la presentación de un documental y una charla sobre los orígenes de Mayagüez y los acontecimientos que han marcado sus 266 años de existencia.
A lo largo de su historia, la ciudad ha tenido que enfrentar terremotos, huracanes, incendios, tormentas y hasta un maremoto. Sin embargo, una y otra vez, sus habitantes han demostrado su capacidad para reconstruir, continuar adelante y mantener viva la esencia de su pueblo.
UNA HISTORIA QUE COMENZÓ A ORILLAS DEL YAGÜEZ
El capítulo fundacional de Mayagüez se remonta al 29 de julio de 1760, cuando don Faustino Martínez de Matos presentó ante el gobernador de Puerto Rico una solicitud para establecer un poblado en las riberas del río Yagüez.
En aquella iniciativa también participaron Juan de Aponte y Juan de Silva, quienes cedieron terrenos para el establecimiento del poblado y de su iglesia.
El nombre de Mayagüez está relacionado precisamente con el río Yagüez, elemento natural que forma parte de la historia de la ciudad desde sus comienzos.
Desde entonces, generaciones de mayagüezanos han contribuido a construir una ciudad reconocida por su arquitectura, sus artistas, sus instituciones educativas, su tradición cultural y sus aportaciones al deporte y a las artes.
LA MÚSICA COMO HOMENAJE
Uno de los momentos más especiales de la celebración fue la magistral presentación del Conjunto de Saxofones del Conservatorio de Música de Puerto Rico, bajo la dirección del profesor Edgar Abraham.
Los acordes de “Bello Amanecer”, del compositor Tito Henríquez, llenaron el ambiente y dieron un toque especial a una noche en la que la música se convirtió en un homenaje a Mayagüez y a su gente.