(La Habana, 1:00 p.m.) El Gobierno Revolucionario condena en los términos más enérgicos la canalla acusación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunciada este 20 de mayo y pregonada durante varias semanas contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana.
(La Habana, 12:00 p.m.) La IV Liga Élite del Béisbol Cubano entra hoy en un punto de ebullición con la conclusión de los cuartos duelos particulares, en una tabla comprimida donde cada jornada puede definir la clasificación a semifinales.
(San Juan, 11:00 a.m.) Entre 1996 y hoy, han pasado cinco presidentes de los EE.UU. y por lo pronto cinco secretarios o secretarias de justicia. Ninguno pensó radicarle cargos a Raúl Castro por un acto de legitima defensa ocasionado en dicho año, cuando unos pilotos de miami intentaban agredir a Cuba, su soberanía, tirando papeles informativos sobre la población civil. La pregunta es si se trata de una acusación meritoria o una vendetta política al estilo Donald J Trump y su asistente, el secretario de estado Marco Rubio.
(San Juan, 10:00 a.m.) En una publicación reciente del Granma, se aborda un nuevo tipo de cerco contra Cuba que ya no se limita al terreno económico, sino que se traslada al ecosistema digital. El texto titulado “Del bloqueo económico al bloqueo algorítmico” y atribuido a Emilia Reed, sostiene que la censura algorítmica busca impedir que las instituciones cubanas alcancen visibilidad internacional en un contexto de creciente presión externa. Para sustentar esa idea, el artículo se apoya en una investigación que analiza más de 600 000 menciones registradas entre enero y mayo de 2026 mediante la plataforma BrandWatch. El resultado señalado es una caída abrupta y sincronizada del alcance de varias cuentas institucionales cubanas en X. La nota presenta ese descenso como un fenómeno de gran magnitud y con implicaciones políticas y comunicacionales.
(San Juan, 9:00 a.m.) Con su gran gesta invasora para mantener su imperio derrotando enemigos imaginarios, pero al coste real de destruir pueblos y dejar miles de muertos en países como Irán, Cuba y Groenlandia, la Casa Blanca está retando también lo que se conoce de las leyes destiladas por miles de años de historia militar.