Robert Jara nació en Guadalupe, Perú, en 1969. Es un físico formado en la Universidad Nacional de Trujillo, donde obtuvo su licenciatura, y más tarde completó su maestría y doctorado en la Universidad de Puerto Rico. Desde la década de 1990, ha estado comprometido con la preservación y revalorización de la identidad cultural de Guadalupe. Su obra ha sido publicada en diversas revistas y antologías, incluyendo Singuayuco, El Sótano 00931, Tonguas, Los Rostros de la Hidra, Edición mínima, y la Revista de Literatura de la Universidad de Yauco, tanto en formato físico como digital en plataformas como Ciberayllu y Puente Aéreo.
Hoy les presento a un amigo, poeta y sobre todo humanista,Ron A. Kalman, nacido el 6 de marzo de 1959 en Haifa, Israel. Sus padres, Gabor J. Kalman y Suzana Kalman, emigraron allí tras abandonar Budapest durante el Levantamiento Húngaro de 1956. A los 3 años, la familia se mudó primero a París, luego a Boulder, Colorado, y finalmente, a los 7 años, se estableció en la zona de Boston, Estados Unidos.
(San Juan, 11:00 a.m.) La embajadora de Estados Unidos, Leah Francis Campos, informó este jueves la reapertura de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA, siglas en inglés) en Santo Domingo a un mes de que un escándalo de corrupción obligara a la suspensión temporal de sus operaciones, así como la destitución y arresto del dominicano Melitón Cordero, que fungía como su supervisor.
(San Juan, 1:00 p.m.) Finalmente se ha hecho público hoy que entre los EE.UU. y Cuba, desde enero del 2026, llevan unos meses conversando. El tratamiento que los EE.UU. le da a cada país es distinto, por lo tanto, en Venezuela fue secuestrado, en Irán es guerra de agresión, y ante Cuba es diálogo. Habrá que ver cómo esto termina, pero de momento, se diálogo. Ante este cuadro, que nadie viva en la sorpresa, los EE.UU. y Cuba llevan 70 años de tormentos, embargos y guerra psicológica. Pero también dialogan.
(San Juan, 12:00 p.m,) Ayer se cumplieron nueve años de la muerte de una amiga queridísima que siempre me decía que yo había nacido en Vieques, como ella, la gran actriz Iris Martínez. En sus últimos años un grupo de amigos la íbamos a visitar frecuentemente a un edificio para envejecientes casi al lado del Colegio de Abogados, entre los que recuerdo a mi compadre Gilberto Concepción Suárez, a Maria Judith Franco y Esteban de Pablo, a Vicky Espinosa y otros que lamento no recordar. En aquellas visitas nunca supe si Iris nos recordaba por nuestros nombres pues ya tenía 92 años y algunos padecimientos de esa avanzada edad.