(San Juan, 1:00 p.m.) Nayid Bukele, presidente de El Salvador, ha proclamado su intención de quedarse en la presidencia de su país, sin tener términos de expiración. Lo que comenzó con modificar la constitución para tener un segundo término, ya va por extenderlo de forma indefinida los términos de reelección y sobre todo extender de cuatro a seis años el mandato presidencial en su país. Parece un chiste, pero es consistente con la postura de Donald J. Trump para los EE.UU., que juega con la idea, continuamente, de extender su mandato al 2028. Mientras, se le imputa al copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega, indicar que ha de eliminar las elecciones en su país.
(San Juan, 12:00 p.m.) Puerto Rico entra en la etapa culminante de Destino Salsa 2026 con la celebración del 30.º Aniversario del Congreso Mundial de la Salsa, una edición histórica que reunirá a bailarines, músicos, artistas y aficionados de todo el mundo para rendir homenaje a tres décadas de legado, cultura y pasión por la salsa.
(San Juan, 11:00 a.m.) Puerto Rico culminó hoy la última jornada de competencia en el torneo de Ajedrez de Santo Domingo 2026, con la disputa de las rondas uno a 15 de la modalidad blitz.
(San Juan, 10:00 a.m.) Por varios años algunos sectores, especialmente dentro del independentismo han hablado de algo llamado Asamblea de Status, asunto procesal dicen, para descolonizar a Puerto Rico. Dicen que ante la división existente es una forma de ponernos de acuerdo para solucionar el problema del “status” o del “colonialismo”. De acuerdo a este proceso los independentistas, anexionistas y libre asociacionista, cada uno produciría una propuesta de cómo sería su solución y la llevarían a Estados Unidos, donde ellos deciden a cuál le darían el visto bueno y a cual no. De darle el visto bueno a una o todas, se haría un plebiscito para que la gente escoja entre ellas y ya, el que gane establecería su proyecto, se acabó el tema para siempre.
(San Juan, 9:00 a.m.) El nombre de Estado Libre Asociado es una falacia promovida e impulsada por el exgobernador y presidente, en ese entonces, del Partido Popular Democrático, Luis Muñoz Marín, a finales de la década de 1940 y principios de 1950. Tal y como su alegórico nombre lo describe, Puerto Rico no es un Estado, ni es libre ni existe ningún pacto de asociación con los Estados Unidos. A este respecto, lo primero que hay que definir es el concepto de Estado. Entonces, ¿qué es un Estado? Existe un tratado que es el único en el que se definió con propiedad qué es un Estado y ese documento se llama: Convención sobre Derechos y Deberes de los Estados, también conocida como la Convención de Montevideo de 1933. Según este convenio, un Estado se define por cuatro elementos básicos. Estos son: “I. Población permanente, II. Territorio determinado, III. Gobierno y IV. Capacidad de entrar en relaciones con los demás Estados.” De acuerdo con esta definición, aunque cumple con las primeras tres, Puerto Rico carece de la “capacidad de establecer relaciones con otros Estados”, dado que la misma está restringida exclusivamente por el gobierno federal en Washington, D.C. Por lo tanto, la palabra Estado, en el caso puertorriqueño, le queda grande a lo que debe llamarse solamente Gobierno y nada más. Esta realidad implica que Puerto Rico no es un Estado, con letra mayúscula. En el caso de las subdivisiones estatales de los Estados Unidos, al referirse a éstas, se les llama estados con minúscula, dado que carecen de la capacidad de llevar a cabo acuerdos con otros países sin la autorización del Gobierno Federal. Ejemplo de estos son: el estado de la Florida, el estado de Nueva York, y así sucesivamente hasta nombrar 48 más.